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    May, 2006

    Ampliación del campo de batalla

    En nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como éste. Por otra parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. [...] El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad. [...] De todos los sistemas económicos y sociales el capitalismo es, sin duda, el más natural. Eso ya basta para indicar que es el peor. [...] Por eso tengo la impresión de que todo el mundo debería ser desgraciado; vivimos en un mundo tan sencillo... Hay un sistema basado en la dominación, el dinero y el miedo, un sistema más bien masculino, que podemos llamar Marte; y hay un sistema femenino basado en la seducción y el sexo, que podemos llamar Venus. Y eso es todo. ¿De verdad es posible vivir y creer que no hay nada más?
     
    Michel Houellebecq, "Ampliación del campo de batalla"
     
    May, 2006

    "Léolo" y la muerte de Lauzon

    Texto extraído de diversas páginas de Internet que hablan sobre la película "Léolo" de Jean-Claude Lauzon:

    Insólita, cruda y violenta poesía cinematográfica, "Léolo" es la historia de un niño de imaginación desbordante que vive con su peculiar familia en un humilde barrio de Montreal. Loco por su vecina, está convencido que nació de un tomate fecundado por un italiano. En su onírico y surrealista mundo, la realidad no deja de insmiscuirse a través del despertar de la adolescencia, que provoca una riada de emociones llena de intensos contrastes. Así, mezclando delirante ternura con la dura desnudez de la realidad más deprimente, el malogrado Lauzon consigue una maravillosa, diferente e impresionante película que regala la más cautivadora visión de la infancia que ha dado el cine moderno. Una obra singular e imprescindible.

    En 1995, la avioneta que Jean-Claude Lauzon pilotaba se estrelló contra una montaña. Decir que sólo murieron él y su novia, después de pasar un día de pesca, es algo no del todo exacto. 

    En ese accidente murió Lauzon y, en cierto modo, también parte del mundo que los que hemos visto "Léolo" compartíamos con él. Murió un director que, con algo más de tiempo, habría conseguido desarrollar una forma de contar historias que habría servido, sin duda, para hacer frente a esta época de simpleza y estupidez en el cine.

    En esa carrera truncada habrían sobrepasado a gente tan admirada como Lars Von Trier, por poner un ejemplo de alguien capaz de haber creado un estilo propio (con todas las limitaciones y campañas de marketing que el "Dogma" lleva consigo). Jean-Claude Lauzon rodó "Léolo" y el Destino debió pensar lo que Leonardo da Vinci le dijo a Miguel Angel después de ver su Rafael :
     
    -Después de esto, sólo te espera el declive.

    Y el Destino no tuvo ningún reparo en servirse de esa avioneta para cortar la carrera de Lauzon y dejarnos a todos los que consideramos "Léolo" una obra maestra esperando una continuación que jamás llegará.

    "Porque sueño, ... no lo estoy"